Tema 9: El análisis del desarrollo del dibujo espontáneo de los niños/as.

DESARROLLO DE LA CAPACIDAD INTELECTUAL Y CREATIVA”, de V. LOWENFELD y W. LAMBERT BRITTAIN.  CAPÍTULO 8. LA CONQUISTA DE UN CONCEPTO DE LA FORMA.
        En este capítulo se habla de la importancia de la fase esquemática del niño, que ocurre entre los 7 y los 9 años. El niño, tras mucha experimentación desarrolla un símbolo satisfactorio para representar objetos o personas, que se convierte en esquema si se repite una y otra vez. Estos esquemas son individualizados y aportan mucha información ya que representan cómo el niño ve algo, reflejan su imagen mental del objeto y su significación emocional.
        Hacia los 7 años el dibujo de la persona es fácilmente reconocible, utiliza símbolos separados para las manos y los pies, y puede usar ropa, etc. Los niños utilizan la perspectiva más descollante.
En cuanto al esquema espacial, utilizan una línea básica sobre la que todo se apoya que constituye la relación espacial común a todos los elementos del dibujo. La línea básica es universal e indica la relación del niño con el medio. Ellos la identifican con el suelo.
La línea básica se usa también como parte del paisaje, simbolizando la base sobre la que descansan las cosas o representando su superficie. La evolución de la doble línea básica es posterior y constituye un paso hacia la perspectiva en los dibujos.
Hay ocasiones en las que una experiencia relevante obliga al niño a modificar el esquema, son las representaciones espaciales subjetivas. En esta categoría encontramos el plegado (objetos que parecen estar boca abajo), mezclas de plano y alzado o eliminación de la línea básica para, por ejemplo, disponer a los personajes alrededor de una mesa. A través de estas técnicas y de sus dibujos, nunca incorrectos, podemos conocer mucho sobre su interpretación de la realidad.
La representación en rayos X, mediante la cual vemos el exterior y el interior de algo de forma simultánea, es otro modo interesante de presentar varios puntos de vista que de otro modo no podrían verse al mismo tiempo.
Sus representaciones espacio-temporales tienen como objetivo contar historias: viajes, excursiones, etc. y para ello recurren a dibujar secuencias de dibujos en los que representan varias escenas.
Cualquier variación en su esquema es de especial relevancia, ya que suele deberse a su interés por destacar algo. Hay tres formas principales de variación: exageración de las partes importantes, descuido u omisión de las partes no importantes u ocultas y cambios de símbolos para partes importantes. Igual que antes, no existen “proporciones erróneas” y no se deben corregir las exageraciones ya que el niño no es consciente de ellas, responden a su percepción de la experiencia y podríamos confundirlo.
En cuanto al color, a esta edad el niño descubre que existe una relación entre este y el objeto y dibuja ahora el medio de forma más objetiva. Al igual que sucede con los esquemas, se repiten los mismos colores para los mismos objetos, y esto forma parte del desarrollo permanente de los procesos mentales infantiles. Tiene ya la capacidad de clasificar, agrupar por categorías y de generalizar y además, el hecho de que el color de su dibujo coincida con el del objeto en la realidad le proporciona gran satisfacción, le da un orden lógico al mundo y establece relaciones concretas con el medio.
Aunque la mayoría usa los mismos colores para los mismos objetos, cada niño desarrolla relaciones cromáticas personales. La crítica en el uso del color sólo perturbaría a los niños. Cuando los colores se mezclan por accidente el niño puede frustrarse, ya que, lejos de ser una nueva posibilidad, para él es sólo un error. El esquema del color es una indicación de la creciente capacidad de pensamiento abstracto y pone de relieve su capacidad para generalizar en otras situaciones. Es un paso muy importante en su proceso evolutivo. Los niños también pueden descubrir que mezclar colores es una experiencia estimulante.
Los niños pintan espontáneamente y la repetición de formas o esquemas se hace inconscientemente.
En la fase esquemática el niño comienza a representar objetos con una cierta relación entre ellos,  independiente de sí  mismo. Su actitud egocéntrica cambia y comienza a buscar un orden en el medio. Esto se manifiesta en el dibujo y en su desarrollo integral. Desarrolla también una actitud de cooperación, de relación con los demás y con el medio. La relación de los elementos entre sí es necesaria en el arte y en la lectura, ambos son productos que reflejan el proceso mental del niño.
El desarrollo intelectual y físico del niño suelen estar relacionados y sus logros artísticos irán en consonancia. En los dibujos expresa su conocimiento e interés por el mundo y, siendo producto de la herencia y el medio, debemos estimularlos para incrementar su percepción. La educación emocional resulta también fundamental en los niños. Ha de prestarse mucha atención a la flexibilidad de pensamiento a esta edad. Pueden observarse muchas variaciones en el esquema que son indicativos de reacciones emocionales sanas. El arte facilita la liberación de las emociones y la oportunidad de usarlas de forma constructiva. El dibujo es también un indicador de su crecimiento social, del perceptivo y del estético.
La motivación artística, tanto grupal como individual es importante. Es importante crear un ambiente excitante, flexible y abierto a sugerencias. Toda motivación debe contar con una introducción, una culminación y un resumen y debe involucrar personalmente a los niños.
Debemos elegir un tema en el que la acción desempeña un papel principal a la hora de potenciar un uso flexible del esquema. Se trata de potenciar su creatividad, de desarrollar un esquema formal flexible y funcional al igual que un planteamiento flexible del color y de los materiales. También es importante tratar el mundo privado del niño y esto incluye temas con un significado emocional.
Respecto al material, al niño hay que presentarle el material adecuado en el momento adecuado y dejarlo experimentar libremente con él. Todo material debe hacer su aportación y elegirlo por tanto de forma adecuada. Finalmente el profesor no debe abrumar con muchos materiales. El uso de la arcilla es especialmente interesante por su plasticidad, su naturaleza facilitará el uso flexible de los conceptos.
Los materiales artísticos deben proporcional variedad en la experiencia pero también profundidad en la expresión.

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